jueves, 16 de noviembre de 2006

Adíós a un mito

Se había instalado en la redacción una falsa creencia. Todos pensábamos en que el estómago del Polibasurero debía estar recubierto con una gruesa capa de hormigón armado mezclado con vetas de acero que le hacían superar con solvencia retos imposibles en el ámbito alimenticio.

Su pasado como 'bolliscaut', acostumbrado a sobrevivir el monte con unas dosis ingentes de alimentos, y siempre en mal estado, nos había nublado la vista. La realidad, cruel y dura, ha desnudado a este hombre escondido tras un mito.

Su estómago es incluso más sensible que el del común de los mortales, incapaz de sobreponerse a una mínima intoxicación milkibarica. La 'nenaza', como ahora pasará a denominarse, no sólo está indispuesto, sino que es tan cobarde que ha renunciado a presentarse en la redacción. Algunos a los que él, y todos, criticamos con razón, se atrevieron a estar dos horas en compañía del señor Roca, aunque luego se pasaran todo el día ejerciéndo su bien entrenado papel de víctima.

En fin, primero fue Landis, luego Luis Aragonés y ahora se nos cae otro mito. El mundo está comenzando a girar para el lado contrario.

No hay comentarios.: